Gliomas de bajo grado en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “ La Mascota” en el periodo de 1 de Enero 2012 al 31 de Diciembre 2016

Los tumores sólidos del sistema nervioso central (SNC) son los tumores sólido más frecuente en los niños. Entre estos, los gliomas de bajo grado son el tipo más común, representando hasta el 30 a 50% de ellos. Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal en todos los pacientes diagnosticad...

Full description

Main Author: Bert, Philip John
Format: Tesis
Language: Español
Español
Published: 2017
Subjects:
Online Access: http://repositorio.unan.edu.ni/7345/
http://repositorio.unan.edu.ni/7345/1/97340.pdf
http://repositorio.unan.edu.ni/7345/2/cc.jpg
Summary: Los tumores sólidos del sistema nervioso central (SNC) son los tumores sólido más frecuente en los niños. Entre estos, los gliomas de bajo grado son el tipo más común, representando hasta el 30 a 50% de ellos. Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal en todos los pacientes diagnosticados con un glioma de bajo grado en el HIMJR de 2012-2016 determinando datos epidemiológicos, características clínicas, ubicación e histología del tumor, manejo terapéutico y evolución clínica. En los cinco años se diagnosticaron 29 niños con glioma de de bajo grado, representando un 25% de los tumores de SNC, 69% de ellos de sexo masculino. La edad media en el momento del diagnóstico era de 8 años. Los síntomas más común eran cefalea (93%), vómitos (79%) y ataxia (48%). La ubicación más frecuente fue el cerebelo (53%) y la histología más frecuente fue astrocitoma pilocítico (55%). El 90% de los pacientes recibieron una intervención neuroquirúrgica para reseccionar el tumor en los cuales el 31% lograron una resección completa del tumor. 48% de los pacientes recibieron quimioterapia y 31% radioterapia. Fallecieron cuatro pacientes y cinco pacientes fueron dados de alta de forma paliativa representando un total de 9 pacientes con evolución desfavorable (31%). Los factores asociado a mal pronóstico fueron infecciones sobreagregadas y secuelas neurológicas. La supervivencia a los 3 años fue del 60%.