Cumplimiento del protocolo para el manejo de la infección de vias urinarias en embaradas del segundo trimestre, ingresadas en la sala de ARO del Hospital Bertha Calderón Roque en el primer semestre de 2014

Las infecciones de vías urinarias son la complicación infecciosa más frecuente y más molesta del embarazo favorecidas por los cambios anatómicos y fisiológicos que ocurren durante la gestación que favorecen su desarrollo, constituyendo aproximadamente del 17-20% de las complicaciones médicas del emb...

Full description

Main Authors: Centeno Guzmán, Marjourie Giselle, Alvarez Muñóz, Karol Rebeca
Format: Tesis
Language: Español
Español
Published: 2014
Subjects:
Online Access: http://repositorio.unan.edu.ni/6376/
http://repositorio.unan.edu.ni/6376/1/62060.pdf
http://repositorio.unan.edu.ni/6376/7/by-nc-nd.png
Summary: Las infecciones de vías urinarias son la complicación infecciosa más frecuente y más molesta del embarazo favorecidas por los cambios anatómicos y fisiológicos que ocurren durante la gestación que favorecen su desarrollo, constituyendo aproximadamente del 17-20% de las complicaciones médicas del embarazo, por lo que para su estudio se dividen en: Infección urinaria asintomática, infección urinaria sintomática: Con sintomatología leve y con sintomatología severa y la pielonefritis (Sánchez D. & Zamora M. 2011). Solo el 1-3% son sintomática lo que representa un riesgo para la madre y el feto, relacionándose con amenaza de parto prematuro y ruptura prematura de membranas. Las infecciones urinarias asintomáticas se presentan entre el 2-10% de las mujeres embarazadas y representan un desafío diagnóstico. Se calcula que el 30-50% de esta variante desarrollan posteriormente manifestaciones clínicas de Infecciones Urinarias (fiebre, disuria, frecuencia y urgencia). La pielonefritis se presenta con una frecuencia del 2-4% de las embarazadas y suele acompañarse de fiebre, dolor costovertebral y piuria (MINSA 2011). A nivel mundial la incidencia más elevada se ha informado en afronorteamericanas multíparas y la incidencia más baja en mujeres blancas de clase social alta y baja paridad ocupando el segundo lugar en las infecciones tratadas en atención primaria (Cunningham, G. Macdonald, P. & Gant 1999)