Ignacio Ellacuría (1930-1989)

Biografía del insigne sacerdote mártir Ignacio Ellacuría Beascoechea, S.J. Una magistral lección para las vidas, se reproduce el primer párrafo de esta excelente biografía: Nació en Portugalete (Vizcaya, España), el 9 de noviembre de 1930. Fue el cuarto de cinco hijos varones del oculista de la ciu...

Descripción completa

Autor Principal: Centro Ignaciano de Centroamérica, (CICA)
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Centro Ignaciano de Centroamérica 2002
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uca.edu.ni/4261/
http://repositorio.uca.edu.ni/4261/1/Ignacio%20Ellacur%C3%ADa%201930%201989.pdf
Sumario: Biografía del insigne sacerdote mártir Ignacio Ellacuría Beascoechea, S.J. Una magistral lección para las vidas, se reproduce el primer párrafo de esta excelente biografía: Nació en Portugalete (Vizcaya, España), el 9 de noviembre de 1930. Fue el cuarto de cinco hijos varones del oculista de la ciudad. También fue el cuarto en optar por el sacerdocio. Sus primeros estudios los hizo en Portugalete, pero después su padre lo envió al colegio de los jesuitas de Tudela. Ellacuría era reservado y algo intenso. Los jesuitas de Tudela no pensaron en él cuando consideraron quiénes podrían tener vocación para entrar en el noviciado de la Compañía de Jesús. Al finalizar el séptimo año, el padre espiritual de los estudiantes de último año reunió a un pequeño grupo de posibles candidatos, en el cual no estaba Ellacuría. Sin embargo, entró en el noviciado al año siguiente, por voluntad propia, el 14 de septiembre de 1947, en Loyola, el hogar de san Ignacio, el fundador de la Compañía de Jesús. Un año después fue enviado, junto con otros cinco novicios, a fundar el noviciado de la Compañía de Jesús en Santa Tecla (El Salvador). Seguramente, para los seis novicios fue difícil determinar si eran voluntarios o cumplían una orden. Meses antes, el maestro de novicios solicitó voluntarios para ir a Centroamérica. Les pidió que lo pensaran unos días y si sentían que esta misión estaba de acuerdo con su vocación, que escribieran su nombre en un pedazo de papel. El viaje fue largo. Salieron de Bilbao el 26 de febrero de 1949 y llegaron un mes más tarde a Santa Tecla. Sus familias acudieron a la estación a despedirlos. Sin duda, la separación fue muy difícil para todos.