La Teología de la Liberación y Chiapas. La TL combate, antes que nada, la violencia institucionalizada, la pobreza que mata a millones

El estallido en Chiapas ha sido una sorpresa para la mayoría, y me piden que diga una palabra sobre ello desde la perspectiva de la Teología de la Liberación. No voy a decir nada especial que otros no hayan dicho ya, y desconozco, además, la situación de Chiapas después y, sobre todo, antes del esta...

Full description

Main Authors: Sobrino, Jon, Ochoa Sandy, Gerardo
Format: Artículo
Language: Español
Published: Centro Ignaciano de Centroamérica 1994
Subjects:
Online Access: http://repositorio.uca.edu.ni/3941/
http://repositorio.uca.edu.ni/3941/1/La%20teolog%C3%ADa%20de%20la%20Liberaci%C3%B3n%20y%20Chiapas.pdf
Summary: El estallido en Chiapas ha sido una sorpresa para la mayoría, y me piden que diga una palabra sobre ello desde la perspectiva de la Teología de la Liberación. No voy a decir nada especial que otros no hayan dicho ya, y desconozco, además, la situación de Chiapas después y, sobre todo, antes del estallido. Sin embargo, ya que me lo piden, voy a hacer unas breves reflexiones. La primera es preguntamos por qué ese interés por la Teología de la Liberación siempre que hay algún estallido social, sobre todo si hay guerrillas y revolución de por medio. Pues bien, ese interés tiene mucho de ignorancia sobre lo que dice la Teología de la Liberación; ojalá nos preguntasen por la fe, esperanza y compromiso de la gente sencilla de Chiapas y por la actuación evangélica de don Samuel. Tiene mucho de morboso, pues el interés crece siempre que hay sangre de por medio, pero no existe cuando la Teología de la Liberación habla del seguimiento de Jesús. Dicho todo esto, sin embargo, la pregunta es legítima, y respondemos con la segunda reflexión. La Teología de la Liberación es, como decía Ellacuría, la Teología que está más en contra de la violencia y la que más propicia la paz. No hay en esto paradoja ni sofisma, sino que Ellacuría está afirmando que esta Teología combate la primera y más originante de todas las violencias, la injusticia estructural, a la que hace ya 25 años los obispos latinoamericanos llamaron en Medellín "violencia ante todo, y por ser la más grave, se pronuncia la Teología de la Liberación”. Esa injusticia, en efecto, envía a la muerte lenta de la pobreza, pero no por ello menos muerte, a millones de seres humanos. Y por ello también la Teología de la Liberación se pronuncia a favor de aquella paz, que, como dice la Biblia y lo repiten machaconamente los Papas, es "fruto de la justicia".