In memoriam

El P. César Jerez, Rector de la UCA y miembro del Consejo de Redacción de nuestra revista ha muerto, lejos de nosotros, en las tierras altas de Santa Fe de Bogotá. Fue el 22 de noviembre, a consecuencia de un derrame cerebral. Tenía 56 años. DIAKONIA quiere expresar su afecto y su dolor ante esta du...

Full description

Main Author: Centro Ignaciano de Centroamérica, (CICA)
Format: Artículo
Language: Español
Published: Centro Ignaciano de Centroamérica 1991
Subjects:
Online Access: http://repositorio.uca.edu.ni/3827/
http://repositorio.uca.edu.ni/3827/1/In%20memoriam.pdf
Summary: El P. César Jerez, Rector de la UCA y miembro del Consejo de Redacción de nuestra revista ha muerto, lejos de nosotros, en las tierras altas de Santa Fe de Bogotá. Fue el 22 de noviembre, a consecuencia de un derrame cerebral. Tenía 56 años. DIAKONIA quiere expresar su afecto y su dolor ante esta dura y conmovedora realidad, citando unos párrafos de la "Carta abierta de la Junta de Directores y la Dirección Superior de la Universidad Centroamericana". "El P. Jerez fue un brillante académico universitario. Con estudios y grados de humanidades clásicas y, filosofía en Quito, de teología en Frankfurt, de sociología y ciencias políticas en Chicago, había logrado fundir esos saberes al fuego de un amor que quería ser eficaz y creador. Y había forjado, con esa aleación, un instrumento intelectual sumamente preciso y precioso para el análisis de nuestra realidad histórica. (...) El P. César Jerez, Rector de la UCA y miembro del Consejo de Redacción de nuestra revista ha muerto, lejos de nosotros, en las tierras altas de Santa Fe de Bogotá. Fue el 22 de noviembre, a consecuencia de un derrame cerebral. Tenía 56 años. DIAKONIA quiere expresar su afecto y su dolor ante esta dura y conmovedora realidad, citando unos párrafos de la "Carta abierta de la Junta de Directores y la Dirección Superior de la Universidad Centroamericana". "El P. Jerez fue un brillante académico universitario. Con estudios y grados de humanidades clásicas y, filosofía en Quito, de teología en Frankfurt, de sociología y ciencias políticas en Chicago, había logrado fundir esos saberes al fuego de un amor que quería ser eficaz y creador. Y había forjado, con esa aleación, un instrumento intelectual sumamente preciso y precioso para el análisis de nuestra realidad histórica. (...)