Karl Rahner y la teología de la liberación

Como para tantos otros, también para mí K. Rahner ha sido un teólogo que influyó muy decisivamente durante mis años de filosofía y teología; ha sido además -y quizás más que nada- un testigo de la fe en ese Dios al que él denominaba oportune et importune misterio santo, y un hermano jesuita, un herm...

Full description

Main Author: Sobrino, Jon
Format: Artículo
Language: Español
Published: Centro Ignaciano de Centroamérica 1984
Subjects:
Online Access: http://repositorio.uca.edu.ni/3614/
http://repositorio.uca.edu.ni/3614/1/Karl%20Rahner%20y%20la%20Teolog%C3%ADa%20de%20la%20liberaci%C3%B3n.pdf
Summary: Como para tantos otros, también para mí K. Rahner ha sido un teólogo que influyó muy decisivamente durante mis años de filosofía y teología; ha sido además -y quizás más que nada- un testigo de la fe en ese Dios al que él denominaba oportune et importune misterio santo, y un hermano jesuita, un hermano mayor, que me iluminó el seguimiento de Jesús. A través de su teología y de lo que yo he conocido de su vida, de sus problemas, de sus valientes actitudes dentro de la Iglesia, a veces con sabor profético, siempre ha sido para mí una de esas dos o tres personas que le acompañan a uno desde lejos, pero sintiéndolo cerca, a lo largo de la vida. Durante mis diez últimos años en El Salvador he procurado siempre leer lo que escribía y siempre he encontrado inspiración en sus escritos. He hecho esta breve referencia personal porque muchas veces, antes de que me pidieran escribir estas líneas sobre Rahner y la teología de la liberación, me he preguntado qué pensaba él sobre esa teología, qué pensaba sobre América Latina, sobre sus pueblos pobres, oprimidos y crucificados, esperanzados y luchadores, qué pensaba sobre las Iglesias de América Latina, sus mártires, sus comunidades de gente sencilla que rezan y se comprometen con la justicia, celebran la eucaristía y hacen sus propias reflexiones teológicas, qué pensaba sobre Mons. Romero y tantos otros obispos latinoamericanos, sobre su actuación pastoral y su magisterio episcopal etc. La verdad es que nunca tuve la oportunidad de hablar largamente con él sobre todas estas cosas ni de discutir técnicamente sobre la teología de la liberación. Dos veces hablé con él en los últimos años. En marzo de 1979, en la universidad de Marquette, me preguntó con mucho interés cuál había sido el resultado de Puebla, si había significado un retroceso con respecto a Medellín o no; y me expresó también sus temores de que las fuerzas más conservadoras de la Iglesia se estuviesen apoderando del Vaticano. En 1982, en la feria del libro de Frankfurt, le agradecí todo lo que había hecho en defensa de la teología de la liberación y de las Iglesias latinoamericanas y me contestó con cierta satisfacción y modestia que eso era lo menos que él podía hacer.