Discurso del Compañero Sergio Ramírez Mercado pronunciado ante el Plenario de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la tarde del Jueves 27 de Septiembre de 1979 en Nueva York

Señor Presidente: En nombre del gobierno de Reconstrucción Nacional de Nicaragua, deseo agradecer a todos los países presente en esta reunión su preocupación por el caso de Nicaragua, el interés que demuestran en esta dramática situación con su presencia aquí y nuestra esperanza de que todo esto hab...

Descripción completa

Autor Principal: Ramírez Mercado, Sergio
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: UCA Publicaciones 1980
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uca.edu.ni/1881/
http://repositorio.uca.edu.ni/1881/
http://repositorio.uca.edu.ni/1881/1/Discurso%20del%20Compa%C3%B1ero%20Sergio%20Ram%C3%ADrez%20Mercado%20%20la%20tarde%20del%20Jueves%2027%20de%20Septiembre%20de%201979%20en%20Nueva%20York.pdf
Sumario: Señor Presidente: En nombre del gobierno de Reconstrucción Nacional de Nicaragua, deseo agradecer a todos los países presente en esta reunión su preocupación por el caso de Nicaragua, el interés que demuestran en esta dramática situación con su presencia aquí y nuestra esperanza de que todo esto habrá de traducirse en una solidaridad activa con nuestro pueblo. Cuando el 19 de Julio de 1979 el Ejército Sandinista entró victorioso en Managua, poniendo fin a una de las dictaduras más tenebrosas, criminales que haya conocido la historia de América Latina, estábamos recibiendo un país destruido por la agresión genocida. Frente a la heroica insurrección popular encabezada por el F.S.L.N., la dictadura militar bombardeó las ciudades, destruyó fábricas y viviendas y asesinó a la población civil. Cincuenta mil muertos, más de 100 mil heridos, centenares de inválidos y mutilados, más de 40 mil huérfanos, es el amargo saldo de este período de nuestra historia, tan hermoso sin embargo por su heroísmo. 480 millones de dólares, según señala el informe de CEPAL, es la destrucción causada en edificios públicos, fábricas, viviendas e infraestructura, lo cual representa un tercio del Producto Interno Bruto del país. Y estábamos al mismo tiempo recibiendo un país saqueado por la voracidad somocista.