Derechos indígenas y estado nacional en Nicaragua: La convención mosquita de 1894

En la Costa Atlántica de Nicaragua viven diversos grupos étnicos, cuya propia cultura, lengua y religión los diferencia esencialmente de la población mestiza e hispanoparlante que habita la costa pacífica. Se trata de los indígenas Mískito, Sumu y Rama así como de descendientes de los afro-americano...

Descripción completa

Autores Principales: Rossbach, Lioba, Wünderich, Volker
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: UCA Publicaciones 1985
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uca.edu.ni/1736/
http://repositorio.uca.edu.ni/1736/
http://repositorio.uca.edu.ni/1736/1/Derechos%20indigenas%20y%20estado%20nacional%20en%20Nicaragua%20.pdf
Sumario: En la Costa Atlántica de Nicaragua viven diversos grupos étnicos, cuya propia cultura, lengua y religión los diferencia esencialmente de la población mestiza e hispanoparlante que habita la costa pacífica. Se trata de los indígenas Mískito, Sumu y Rama así como de descendientes de los afro-americanos de las Antillas que se llaman Creoles y Garífonas. El conflicto que vive el estado nicaragüense con los mencionados grupos regionales, forma parte del encuentro de la tradición latinoamericana con el mundo anglosajón. El triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, más que resolver, ha actualizado este problema. En ello no hay que ver solamente la intervención de los EEUU, que ha utilizado las repercusiones de dicho conflicto en su estrategia para derrocar al gobierno revolucionario. Más allá de eso ha quedado clara la dimensión de los problemas de un proyecto de liberación nacional que tiene como base un pueblo heterogéneo. Luego de que algunos intentos por hispanizar las minorías regionales tropezaran con alguna resistencia, se considera hoy como parte integral del programa revolucionario, el respeto y fomento de las tradiciones indígenas y creoles. En este sentido, “la Declaración de Principios de la Revolución Popular Sandinista sobre las Comunidades Indígenas de Costa Atlántica (agosto 1981) dice lo siguiente: “El Gobierno de Reconstrucción Nacional apoya el rescate de las diferentes expresiones culturales, otorgando a las comunidades mískitas, criollas, sumos y ramas de la Costa Atlántica, los medios necesarios para el fomento de sus propias tradiciones culturales, incluyendo la conservación de sus lenguas. La Revolución Popular Sandinista garantizará y apoyará la participación de las comunidades en todos los asuntos sociales, económicos y políticos que le atañen y en los del país en su conjunto. La revolución Popular Sandinista garantizará la propiedad de las tierras donde históricamente han vivido las comunidades de la Costa Atlántica, ya sea en forma comunal o de cooperativa”. Sin embargo, todavía no quedaba claro en la práctica que implicaciones habría de tener para la revolución el carácter multi-étnico de la población, ni como podría ser organizada la incorporación política de las etnias de la Costa Atlántica, así como el tipo de instituciones estatales que deberían crearse para este fin. Cuando la organización MISURASATA entró en conflicto con el gobierno Revolucionario en 1981, la amenaza del separatismo se hizo presente. Para comenzar se hacen necesarias algunas observaciones sobre la historia de la Mosquitia, que se limitan a los antecedentes de 1894 y apenas pueden tocar someramente algunas preguntas importantes sobre la identidad étnica de los Mískitos.