Cambios en Washington. Notas para un nuevo debate

En Nicaragua en los años 80 habían tres actores, no dos bailando el tango: Los Sandinistas, la Resistencia y los Estados Unidos. Estaban todos ellos claramente visibles en el escenario nacional. Desde 1990 algunos han insistido en que el problema es de Nicaragua, pero Washington apoyó y financió a s...

Descripción completa

Autor Principal: Gorostiaga, Xabier
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: UCA Publicaciones 1993
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uca.edu.ni/1618/
http://repositorio.uca.edu.ni/1618/
http://repositorio.uca.edu.ni/1618/1/Cambios%20en%20Washington%20%28Xabier%20Gorostiaga%29.pdf
Sumario: En Nicaragua en los años 80 habían tres actores, no dos bailando el tango: Los Sandinistas, la Resistencia y los Estados Unidos. Estaban todos ellos claramente visibles en el escenario nacional. Desde 1990 algunos han insistido en que el problema es de Nicaragua, pero Washington apoyó y financió a sectores específicos de la ONU, incluso contra el gobierno Chamorro. Esta intervención fue claramente reconocida en las visitas constantes de Washington, a pesar de que EEUU pasó más de un año sin un embajador en Managua. La visita de junio de 1993 de Clifton Wharton quien renunció inesperadamente el 9 de noviembre, y el nombramiento de un nuevo embajador, han puesto en marcha una nueva fase. El embajador Jhon Maisto entró en una complicada danza de tres vías, entre el gobierno, la ONU y el FSLN como un observador activo tratando, de dar consejos sobre la forma de bailar el tango de la manera más adecuada, la democrática, aunque esto obviamente no es fácil para que los tres actores lo puedan realizar. La política de neutralidad es un paso positivo pero insuficiente, habiendo una herencia tan compleja y con tanta trascendencia, como la inicialmente señalada.